Cristiano en tiempo de Crisis. (Predicación Mateo 6.19-34)

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¿Cómo ser cristianos nos ayuda en tiempos de crisis?

Para nadie es una sorpresa que en Argentina y muchos otros países estamos pasando por momentos de crisis económicas y sociales ¿qué tiene que decirnos Jesús en estos tiempos?

I.- Los tesoros terrenales son pasajeros.

Leeremos Mateo 6 del 19 en adelante, pasaje dentro del conocido sermón del monte:

“No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

Lo primero que Jesús dice sobre los tesoros terrenales no es una enseñanza moral sino práctica: ¿para qué acumular lo que vas a perder?, podríamos mencionar aquí la famosa frase de Jim Elliot:

“No es tonto el que da lo que no puede conservar, para ganar lo que no puede perder”

Jim Elliot.

Ahora bien es muy fácil lavarse las manos de las enseñanzas de Jesús: “esas enseñanzas son para ricos, yo ni siquiera tengo nada que acumular”, pero recordemos que el sermón está dirigido a campesinos pobres de Israel ¿qué tenían ellos como tesoros en la tierra?

La perspectiva de los tesoros terrenales no está solo en los bienes materiales sino en todo aquello que el ser humano hace para ganar honor en detrimento del amor y servicio a su hermano.

II.-la envidia: destructora de almas.

La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande será la oscuridad!

Estos versículos parecen estar sacados del contexto “¿qué tiene que ver una enseñanza sobre la vista en el ámbito de los bienes terrenales? Algunos especialistas han visto aquí una referencia al denominado “mal de ojo”.

El “mal de ojo” conocido aún en nuestras culturas, es la creencia de que si veo a alguien con envidia puedo lograr causarle un daño que le lleve a perder ese tesoro que yo desearía tener.

Jesús voltea la creencia y muestra que el que realmente pierde es el que envidia lo que el otro tiene y hace pues no puede amarlo y servirlo para vivir una vida plena.

III.-Vivir: más que respirar.

Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?


Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos. Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?

Al final de cuentas la enseñanza de Jesús no se da en el contexto de una iglesia que necesita dinero o pastores que necesitan enriquecerse (contexto en el que se predica muchas veces hoy) sino en el contexto de gente que necesita ser libre.

Adorar al Mammón (dios de las riquezas) implica vivir una vida centrados en lo material, de tal manera que no puedo ser libre de disfrutarla plenamente, por otro lado conocer al padre celestial me permite vivir confiado en su amor y disfrutar todas las cosas que él me permite vivir.

Conclusión:

Por tanto, no os preocupéis, diciendo: «¿Qué comeremos?» o «¿qué beberemos?» o «¿con qué nos vestiremos?» Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas.”

Concluyendo: no se trata de “dar más o dar menos”, se trata de “saberse amado incondicionalmente o buscar la honra de cualquier otra manera” cuando uno se siente amado incondicionalmente es libre de disfrutar la vida desapegado de lo que tiene para amar y servir a Dios y al prójimo.

Los tiempos de crisis siempre son tiempos en los qué hay que trabajar nuestra fe, vivamos confiados en el amor incondicional del Padre, él no nos ama por lo que tenemos o podemos dar sino por solamente ser sus hijos.

Espero sea de bendición para muchos, agradezco sus comentarios y compartidas, y los invito a mis redes sociales para estar en más contacto ¡bendiciones!

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