Un Paréntesis. Por Marianela Geraldo

Haciendo eco de lo expresado por Elsa Tamez, en su libro «Mujeres Valientes del Movimiento de Jesús, el Cristo». Me permito la.siguinte reflexión.

Los Paréntesis.

Esta es una historia , el relato de un milagro que sucede en el camino, cómo tantos otros quizás no planeados pero que por la valentía o atrevimiento de las personas, se llevan a cabo para satisfacción de ellos.

Y esto sucede cómo paréntesis en la vida que continúa. Y me encanta pensar en la cantidad de paréntesis que puede llegar a tener mi vida. Una gama de posibilidades y oportunidades de encontrar la plenitud. Más a delante entenderás porque digo esto. Sin embargo lo que me fascina de ésta historia en particular, es que Jesús mismo hizo que este milagro no quedará en el anonimato.

La Historia (Marcos 5:21-36)

El relato nos cuenta que Jesús volvía de la región de los gadarenos, y que al bajarse de la barca lo esperaba una gran multitud. Un líder de la sinagoga vio a Jesús se postró ante el y le rogó que sanará su hija. Jesús accede y mientras caminaba a casa de este líder. Entra en escena una mujer  que sufría de  hace doce años de hemorragias continuas. Una mujer que sufrió mucho buscando su cura y gastando todo su dinero en médicos sin encontrar respuesta a su enfermedad, sino que empeoraba su estado.

Cuenta la biblia que ella había escuchado de Jesús, así que por detrás de el y sorteando la multitud decide tocar el manto de Jesús, quedando sana. Jesús se detiene inmediatamente y pregunta a sus discípulos quien le tocó, ellos desestimaron esa pregunta. Pero Jesús insistió. Al ver esto la mujer tuvo mucho miedo y dando un paso hacia delante le confiesa todo lo sucedido a Jesús . Él le dijo «hija, tu fe te ha sanado»

Contexto de la historia.

Para entender lo que significaba el sufrimiento de esta mujer. Debemos saber que en el contexto cultural-religioso de Jesús, todas las cosas se ordenaban u organizaban a través del sistema de pureza. Esto significaba que todo lo impuro es lo que no cabia en la manera de mirar las cosas. Pero este sistema era aún más injusto para la mujer por su propio cuerpo de mujer. Ya que era considerada impura durante su periodo menstrual. Por lo tanto debía someterse constantemente a las reglas de purificación.

Sin embargo a Jesús este sistema mucho no le preocupaba, cómo vemos en otros relatos bíblicos el tocaba a los leprosos para sanarlos, curaba en día de reposo, comía y se juntaba con cobradores de impuestos, pecadores ante los ojos de los fariseos. Por esto criticaban a Jesús.

Tres actitudes.

Los Discípulos. 

En todo el relato hay tres actitudes que me llaman la atención. La de Jesús, la mujer y los discípulos. Con respecto a estos últimos es curioso ver como una vez más no entienden a Jesús, en varias ocasiones no entendían o no podían cumplir con lo que Jesús les enviaba. Por ejemplo  en la parábola del sembrador, cuándo estaban a solas con Jesús le pidiero que se las explicará. O cuando no pudieron hechar a fuera los demonios. Se supone  que son los que más cerca de Jesús están. Me preguntó cuántas veces nosotros nos encontramos reflejados en ellos. Preguntando Jesús ¿No ves que todos te aprietan?, Cuántas preguntas hemos desestimando sin permitirnos vivir ese paréntesis que contiene la posibilidad y la invitación a una vida plena.

La Mujer.

Ahora bien lo que podemos decir de esta mujer según el relato, y lo anterior mencionado. Ante la miradas de los otros era considerada impura, pecadora, pobre, podemos decir viuda ya que tenía bienes con lo que costeo los médicos. Y una mujer soltera no poseía bienes. Lo queobservo acá es que está mujer no solo padecía una enfermedad sino también un dolencia social, al ser marginada, rechazada y olvidada.

Pero también podemos decir que se dice que era una mujer  con una fe increíble, valiente, atrevida, resistente, perseverante. Ella no se conformó con su situación, y porque no pensar que la dignidad que no encontraba en su familia, y comunidad. Por alguna razón creyó que la encontraría en Jesús. Vio la oportunidad y arrebato su milagro. Y se encontró con la invitación a una vida plena.

Jesús.

Pero esto no quedó así nomás, no. Se nos quiere enseñar algo mucho más profundo. Jesús al detenerse en el camino y al preguntar quién le tocó quiere dejar algo en claro a la multitud y especialmente a la mujer.

A Jesús le interesaba mostrar un camino de vida nuevo, dónde está mujer marginada por su enfermedad por tantos años fuese dignificada, tuviese palabra propia, y fuese un ejemplo para muchos. Por eso le llama «hija» y al hacer esto la integra a la sociedad, pero no dentro del marco pureza-impureza, sino de una manera diferente. Cómo miembro de una comunidad sin ser menospreciado por su cuerpo de mujer, porque ella sabía que desde el momento que tocó a Jesús y al no recibir reproches ni recriminara por hacerlo, que nunca más será impura aún cuando tenga su periodo. Su fe la snao y con eso la salvo del mal social al que estaba recluida.

Conclusión.

A modo de conclusión entiendo que está historia no se trata solo de un milagro más, sino que es Jesús revelandonos el cómo debemos ser el uno con el otro. Es una historia de aceptación, de lucha, de resistencia, una historia de amor por el otro. Y creo que como seguidores de Jesús y miembros de su comunidad es nuestra responsabilidad velar y cuidar el trato digno de todas las personas. Reconocerlas cómo imagen y semejanza de Dios.

Porque «la manera en la que tratamos lo creado manifiesta lo que pensamos del creador. Y si tratamos a otros como objetos, estamos menospreciado la creación y por lo tanto despreciando al creador».        

                                                                                                    Itiel Arroyo

 

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