Adviento: Tiempo de esperanza y paz

Adviento, tiempo de esperanza y paz.
Adviento: tiempo de esperanza y paz

Adviento: primer domingo.

Texto: Isaías. 2.2-5.

Introducción:

El adviento es una temporada de preparación espiritual que prepara al Cristiano para disfrutar la celebración de la navidad sin caer en la superficialidad mundanal, ¿por qué es tan importante?

I.- Adviento: esperanza en la desesperanza.

El texto de Isaías se escribe en un contexto de completa inestabilidad política y económica para el pueblo de Israel, dominados por los imperios vecinos saben que nada bueno pueden esperar en el futuro.

El contexto actual es muy parecido, en Latinoamérica nos sabemos víctimas de los movimientos mundiales más grandes que nosotros, muchas veces no vemos la salida y uno se pregunta ¿qué podemos esperar?

El adviento se convierte así en la gran esperanza en medio de la desesperanza: Un nuevo rey ha llegado y tal como lo dirían en Narnia

El gran invierno ha caído, con su potente rugido, al sacudir su melena, la primavera llega.

II.-Tiempo de subida.

El texto describe el movimiento de las naciones como una “subida” hacia el monte del Señor, la gran esperanza no es pasiva sino que indica un movimiento consciente de los pueblos de la tierra por el reino de Dios.

Subir no es tarea sencilla; como lo aprendí durante toda mi infancia subiendo el cerro de la silla; sin embargo lo hacía cada fin de semana por el gozo de subirlo junto a mi padre y después de ver las maravillas de Dios allá.

El camino del reino implica escuchar a Dios y vivir para él, un esfuerzo de paz y reconciliación, un esfuerzo de salida de uno mismo y llegada a los demás, pero un esfuerzo recompensado con la visión del Padre.

III.- Adviento: Tiempo de paz.

La esperanza del adviento es un tiempo de paz, paz que no significa ausencia de conflictos sino bienestar total y vida en plenitud de cada uno de los habitantes de la tierra.

El adviento nos llama a recibir esa paz, pero también nos llama a vivirla ¡convirtamos nuestras espadas en arados! El tiempo de paz ha llegado, olvidemos la guerra y trabajemos por el bien del otro.

Conclusión: Subamos juntos.

Lo que parece una utopía se convierte en una realidad en la vida de Jesucristo, una vida de dádiva, una vida de gratuidad y amor, de pasión por los demás y entrega a la voluntad de Dios.

!Venid y caminemos a la luz del Señor! Vengamos todos, el camino es duro, pero la compañía agradable, oremos y vivíamos el adviento en paz.

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