Aparecida.

Aparecida, un día en la basílica más grande de América

Aparecida: Un día en el templo más grande de América.

Aparecida, vista aérea
Photo by Jaume Galofré on Unsplash

«¡Quiero visitar Aparecida!», desde que empezamos a planear nuestras vacaciones en Sao Paulo a mediados del año pasado, tenía en claro que quería conocer Aparecida.

Para los que no están familiarizados en el tema, en el 2017 en este lugar se desarrolló la V conferencia general del episcopado Latinoamericano y del Caribe, evento muy importante en la teología latinoamericana.

Ya que de las otras cuatro, una fue en Puebla y otra en Medellín, ciudades que he visitado, tenía un interés turístico-académico por conocer este lugar.

Por cierto, si desean conocer más de esta conferencia y leer el documento conclusivo lo pueden descargar acá.

Alex visitando Aparecida

La virgen de aparecida.

Nuestra señora de aparecida o nuestra señora de la concepción aparecida es la advocación mariana patrona de Brasil, algo así como la virgen de Guadalupe para los mexicanos. 

Antes de que dejen de leer mis amigos evangélicos, les cuento que como teólogo siempre estoy interesado y respeto mucho las manifestaciones de la fe popular (ahora ya pueden dejar de leer) y me pareció fascinante la devoción a la virgen de aparecida.

Un poco de historia.

Tengo que agradecer al abuelo de Gabi (que resultó saber un montón de teología) pues sin sus charlas no hubiera llegado con tanto contexto a la visita, llegando con datos que incluso algunos de la familia no sabían.

 La historia de la virgen de la aparecida me pareció muy simple, bonita y llena de enseñanzas para la fe, incluso los evangélicos podemos aprender de ella.

Resulta que en el año 1717, tres pescadores lanzaron sus redes en el el río Paraíba, al lanzar la primera vez se sorprendieron al encontrar una pequeña estatuilla (36 cm) de la virgen de la concepción sin cabeza.

Al lanzar por segunda vez las redes, milagrosamente pescaron la cabeza, y al lanzarlas por tercera ocasión obtuvieron una copiosa pesca, tan grande que no podían con ella.

aparecida en el templo

Estos pescadores llevaron a la casa de uno donde se reunían a rezar, pronto creció tanto la devoción que hicieron una pequeña capilla para recibir más personas.

Sin embargo esta también quedó chica y se comenzó a construir el gran complejo que hoy existe, el mayor de América.

Aparecida, un camino lleno de lluvia.

También tengo que agradecer a la familia de Gabi que amablemente se ofrecieron a llevarme e incluso se perdieron un día de playa para visitar un lugar al que ellos generalmente van en otra temporada.

El camino fue más largo de lo que esperábamos, pues si bien gracias a Dios no hubo tráfico en la autopista, sí hubo una lluvia torrencial que impedía la correcta visión y tuvimos que ir lo más lentos posible.

Llegar fue un verdadero alivio, nos hospedamos en un pequeño hotel, salimos a cenar una hamburguesa no apta para las arterias y dormimos pensando en lo cansado que sería el día siguiente.

 

familia aparecida
AlexGabi en Aparecida

Un día en aparecida.

Comenzamos el día desayunando, los que viven en Argentina me entenderán lo rico que es tener variedad frutas dulces y frescas para desayunar aunque sea en el hotel más humilde.

Salimos del hotel y nos dirigimos a la parroquía de Aparecida, una estructura inmensa con capacidad  para 75 mil personas, la cual está construida en forma de cruz dejando así el altar en la parte del medio.

Acompañando la fe de la familia de Gabi asistimos a la primera misa del día, la cual está a cargo de la orden de los redentoristas, quienes también atienden pastoralmente la capilla.

A causa del idioma no pude comprender al 100% la homilía, pero fue un lindo mensaje misionero en donde se animaba a todos a salir a compartir la buena nueva del mensaje de Jesucristo.

Se acabó la misa y fuimos a conocer el resto de la basílica la cual está muy bien mantenida por cierto, aunque no me gustó mucho el hecho de que en todos lados parecen estar listos para venderte algo.

Reflexiones

El resto fue caminar, comer y comprar algunos recuerditos, como teólogo evangélico no puedo quedarme sin hacer algunas reflexiones sobre este acontecimiento de fe.

  1. Me encanta la capacidad católica de alentar, favorecer y pulir las manifestaciones de fe popular, en las iglesias bautistas muchas veces vemos a estas manifestaciones como enemigas de la fe.
  2. Ligado a esto está el hecho de tener modelos de fe que se identifican con el pueblo, tanto la virgen de Guadalupe (la virgen morena) como la de Aparecida son una muestra de inculturación extraordinaria.
  3. La de Aparecida me pareció una manifestación más humilde incluso que la de Guadalupe, una estatuilla que se encontró partida, muy pequeña y que incluso fue quebrada durante un atentado no hace mitigar la fe de sus devotos.
  4. Quiero decir algunas cosas sobre la estructura del templo, en primer lugar la forma de cruz con el altar en el centro no deja lugar a dudas que quién va en el centro de la iglesia es Jesús ¿qué tan claro lo dejamos en nuestras iglesias donde aparece el predicador y los músicos como protagonistas?
  5. Dato no menor, un lugar tan grande tiene entradas suficiente para los discapacitados, en ningún momento sentí que les fuera difícil el acceso a pesar de la gran cantidad de gente.
 
Podría decir que valió la pena la visita, sé que muchos de mis lectores estarán en desacuerdo incluso en visitar un lugar así, tranquilos que no me estoy volviendo católico (como si fuera malo) pero abramos el corazón al dialogo y no solo juzguemos por juzgar, bendiciones a todos!

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