Corriendo juntos

Photo by Marc Rafanell López on Unsplash

Introducción:

Correr es más doloroso de lo que parece, cada paso que doy a partir de los diez kilómetros (solo corro hasta 21, aun no me animo al maratón completo) es una lucha con mi mente y con mi cuerpo, algunos deciden escucha música para no escuchar sus pensamientos, a mi me gusta sufrir un poco más sin embargo siempre llega el momento en que la mente y el cuerpo se ponen de acuerdo en una cosa: ya no quieren seguir, o por lo menos quieren seguir más lento y es ahí cuando necesito a otro que me anime a continuar.

Texto:

“Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y no temieron el edicto del rey. Por la fe Moisés, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado, considerando como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al Invisible. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el exterminador de los primogénitos no los tocara. Por la fe pasaron el mar Rojo como por tierra seca, y cuando los egipcios lo intentaron hacer, se ahogaron.”
‭‭Hebreos‬ ‭11:23-29‬ ‭LBLA‬‬

Moisés es un gran ejemplo de corredor de largas distancias, 40 años en el palacio, 40 años en el desierto y 40 años siendo un liberador, uno de los personajes más importantes de la Biblia que, según vemos en este pasaje nunca estuvo realmente solo.

I.- La carrera la empezaron a correr otros antes que nosotros.

La carrera de Moisés no la empezó él, la empezaron sus padres, por la fe de ellos mantuvieron a su hijo escondido por tres meses sin temer al rey, por la fe lo pusieron en el agua y por la fe lo criaron y lo ayudaron a crecer dentro de determinados valores que Moisés decidió seguir cuando tuvo la edad suficiente para tomar su propio rumbo.

Cada uno de nosotros estamos corriendo y debemos pensar ¿qué me dan mis raíces para seguir corriendo? ¿Qué cosas positivas puedo destacar de la educación que he recibido en casa que pueda poner en práctica en este momento de mi vida? Y más importante ¿cómo puedo honrar a mis padres siguiendo el camino de Jesucristo? Hayan sido o no los mejores padres son los que Dios te dió y aún cuando parezca que no, siempre hay algo positivo que puedes tomar de ellos y agradecer.

 

II.-la carrera se corre acompañado.

En un momento de tu vida la soledad va a ser una tentación, se puede correr más rápido solo, se puede seguir el ritmo que te conviene, puedes ir y cumplir muchas metas mejor solo que con compañía y es mucho más cómodo, pero no es lo cristiano y por lo tanto no es lo humano.

Moisés podía haber elegido correr solo, en el palacio con todas las comodidades como hijo de la hija del Faraón pudo incluso escalar posiciones y en un momento dado ayudar a que la opresión sobre los israelitas fuera menos pero no soporto el estar cómodo mientras sus hermanos eran golpeados y humillados.

Seguir la carrera de la fe significa decidir ser parte del pueblo de Dios y eso muchas veces significa correr más lento con el fin de llegar más lejos, ustedes tienen comodidades que otros no tienen, compartan, no sean aquellos que solo saben competir, sean de los que saben compartir, si alguien de su grupo batalla con una materia que para ti es fácil ayúdale, si alguien no tiene amigos y le hacen bullying sé tú su amigo,decide ser parte del pueblo, no te encierres en tu palacio.

III.-corre juntos nos lleva a la libertad.

Entonces Moisés decide dejar todas sus comodidades y correr al lado del pueblo de Dios, ese pueblo que estaba siendo oprimido y maltratado y uno podría pensar “pobre Moisés, se ha condenado a sí mismo a la esclavitud” porque la sociedad actual nos hace pensar que las relaciones nos atan, que el compromiso con los demás es una carga que no debemos cargar, pero al contrario, a partir de esta decisión Moisés y el pueblo pueden ser completamente libres.

Estar en la carrera con otros significa que ninguno ha llegado a la meta, todos seguimos corriendo, unos más rápido que otros que apenas caminan pero al menos moviéndose, esto significa que tanto ustedes como yo estamos en proceso, si bien hay momentos de cambios dramáticos en la vida siempre estamos convirtiéndonos, y el saber que estamos juntos en esto nos da una libertad hermosa para seguirlo intentando cuando ya nos hemos agotado.

Recuerdo la última vez que corrí 21K, (intentaré hacerlo de nuevo este año), estaba tan cansado que ya no me respondían las piernas y me faltaban 2 kilómetros, mi mente me decía que dejara de correr “19 kilómetros es un logro”, y entonces alguien se puso a mi lado, una persona tan cansada como yo, en sus ojos se veía que ya no podía más y solo buscaba un motivo para seguir, nos vimos y no dijimos nada pero mantuvimos el mismo ritmo hasta el final, en el alboroto de la llegada no lo volví a ver más, pero sé que sin él no hubiera llegado y que él sabe que sin mí él tampoco lo hubiera hecho, esa es la carrera de la fe, solos no podemos, los demás también nos necesitan.

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