El final abierto de Marcos y lo que podemos aprender de él

Alexeiv Rodríguez

27 de julio de 2018

Creyendo en medio de la crisis.

El final abierto de Marco y lo que podemos aprender de él

Es generalmente aceptado que el evangelio de Marcos originalmente terminaba en el versículo 8 del capítulo 16, “Y saliendo ellas, huyeron del sepulcro, porque un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas; y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo.”(LBLA), el cuál no es un gran final para un evangelio, ¿dónde quedan los relatos de aparición o de la gran comisión junto con las promesas de Jesús que encontramos en los demás evangelios? Ya el final mismo nos pone en jaque, ¿cómo seguir creyendo cuando el mismo evangelio termina con una crisis?

I.- Aceptando que las crisis son normales en la vida personal y eclesial.

La primera pregunta que nos tenemos que hacer es ¿por qué entonces tenemos otros finales en el evangelio de Marcos en nuestra biblia? ¿Por qué los redactores muy tempranamente decidieron agregarle más al evangelio que ya había sido aceptado por la iglesia? Una respuesta puede darnos la clave para la lectura del texto: “no nos gusta aceptar que podemos tener miedo”, ¿qué imagen de la iglesia tendría el lector del evangelio si este termina con tres mujeres cobardes? ¿No sería mejor agregar un final glorioso donde apareciera Jesús resucitado haciendo incluso promesas de milagros espectaculares en la vida de los discípulos?

Desde este punto de vista hoy más que nunca el final inesperado de Marcos nos es necesario, tenemos que aprender que el miedo y la crisis son parte de la vida, tenemos que aceptar que como iglesia no somos perfectos y como individuos no estamos aislados de los sentimientos de dolor y miedo que está sufriendo el mundo entero, ¡qué linda sería la iglesia donde ante la pregunta “¿cómo estás?” Uno pudiera contestar con toda sinceridad cuando sea necesario: “con miedo y sin saber realmente cómo voy a salir de esta”, recordemos siempre que la iglesia empezó con estas tres mujeres asustadas y aparentemente incrédulas ante el mensaje de la resurrección.

II.-Las mentiras de la crisis.

En nuestro texto podemos identificar al menos tres mentiras que nos creemos en medio de la crisis, me gustaría que reflexionemos en ellas:

A) todo tiempo pasado siempre fue mejor.

Versículo 1a: pasado el día de reposo si nos preguntamos el porqué de las mujeres haber esperado hasta haber pasado el día de reposo para ir a ungir el cuerpo de su maestro a la tumba la respuesta parece ser obvia: es lo que decía la ley. Sin embargo, si vemos el contexto general del evangelio de Marcos nos daremos cuenta que la ley sobre el día de reposo siempre estuvo en la polémica con Jesús: ¿está permitido hacer acciones de amor y servicio al hombre en el día de reposo? Mientras para la interpretación contemporánea a Jesús pareciera que no, Jesús voltea la jugada y hace del hombre la finalidad del día de reposo: este fue hecho para el hombre y no el hombre para el día de reposo, cualquier acción de amor y servicio están permitidos pues no ha sido el propósito de Dios instaurar el día de reposo para ser una carga al hombre.

Sin embargo las mujeres, las mejores seguidoras de Jesús en el evangelio de Marcos, parecen desconocer las enseñanzas de Jesús y deciden volver a guarda el sábado tal como la ley lo establece, tal como siempre lo hicieron en el pasado, su maestro ha muerto y con él sus enseñanzas y ahora, al no haber un futuro por delante deciden volver a la seguridad del pasado, seguridad sin embargo inexistente.

¿Cuántas veces ante el piso movedizo del presente anhelamos un pasado que parecía solido? Aquellos tiempos en los que no había preocupaciones, y el futuro brillaba para nosotros y parecía prometernos una primavera eterna. Debemos darnos cuenta que ese pasado ya no existe, y la pascua nos promete un nuevo mañana.

B) Hay crisis que no tienen solución.

Ante la crisis las mujeres se topan con dos obstáculos, primeramente el obstáculo de la piedra: ¿quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro? Un problema no menor, el evangelista se encargará después de enfatizar en el tamaño sumamente grande de la piedra: imposible para tres mujeres que no son expertas en abrir sepulcros, sin embargo sin resignarse van con las especias aromáticas decididas a ungir el cuerpo de su maestro, y aquí nos topamos con el obstáculo más grande de todos: la resignación ante lo irreparable, capaz alguien les ayudará a mover la piedra, pero eso no quitaría lo verdaderamente triste de la situación: “Jesús está muerto”.

El bombardeo de los libros y predicaciones de autoayuda nos han hecho pensar que todo depende de nosotros, que si armamos un plan y lo seguimos a la perfección todo saldrá como lo deseamos, pero a la vuelta de la esquina siempre está acechando la realidad, esa realidad que nos da un golpe bajo y con una llamada telefónica, una visita al médico, un profesor malhumorado o cualquier cosa aparentemente trivial nos recuerda qué hay millones de cosas en este mundo que no están bajo nuestro control, millones de piedras impidiéndonos el paso, millones de situaciones que nos hacen pensar que la muerte es lo único definitivo en esta vida.

El mensaje de la pascua no está en el extremo del pensamiento positivo de autoayuda que nos quiere convencer que todo estará bien, y sin embargo tampoco está con aquello “realistas” que han dejado de disfrutarla vida y de planear el futuro resignados a ser llevados por los vientos de la desventura que soplan alrededor de nosotros como lo veremos más adelante.

C) Es mejor huir de esta realidad.

“Más vale aquí corrió que aquí quedó” dicen los sabios que piensan que es mejor no enfrentarse a ningún peligro, ¿cuántos de nosotros no queremos al igual que el salmista tener alas y poder volar lejos de nuestras preocupaciones, lejos de la crisis de la vida diaria? ¿A cuántos el miedo nos ha paralizado y no nos permite compartir el amor y las buenas noticias de la gracia de Dios?.

La crisis es real, el miedo también lo es, en medio de mensajes triunfalistas debemos ser capaces de aceptar nuestras limitantes, de conocer nuestras luchas y de compartir nuestro miedos, pero en medio de estas crisis y miedos, las mujeres de nuestra historia tienen mucho que enseñarnos.

III.-Amor más allá de la crisis.

A)Amor que supera la muerte.

Nadie se atreva a juzgar a estas tres mujeres, recordemos que cuando llegamos a este capítulo en el evangelio de Marcos ya todos han abandonado a Jesús: aquellos a los que sanó, los que alimentó, los que liberó y a los que les predicó de un Dios como nunca antes había escuchado ya no estaban tras Jesús, en la tumba Jesús ya no podía sanar, ya no podía multiplicar panes, ya no podía echar fuera demonios, ya no podía ni siquiera predicar ¿de qué sirve seguir a un maestro así?

Pero las mujeres van cuando nadie más va, ellas no aman a Jesús por lo que este puede darles, en medio de la crisis, de las dudas y del miedo ellas se han dado cuenta que siguen amando a Jesús, ya no lo aman por lo que hace por ellas, ahora lo aman por quién es él, en el misterio de la muerte el amor florece como nunca antes lo había hecho, aunque parece ser invierno, en sus corazones un atisbo de la primavera está brotando, Jesús parece haberlas abandonado, todas sus promesas parecen haberse ido a la basura, y sin embargo ellas lo siguen amando.

Ya en la tradición del antiguo testamento podemos ver esto: cuando el pueblo de Israel regresa del exilio conoce a Dios como nunca antes lo había hecho, ya no es un Dios funcional a sus necesidades, no es ni siquiera el Dios que bendice cuando lo obedecen y maldice cuando lo desobedecen sino que es el Dios que en el misterio sigue siendo amor, cuando Dios por fin decide contestarle lo reclamos a Job no lo hace explicándole el motivo de sus sufrimientos, probablemente nunca los llegaría a comprender, pero se le muestra de una manera única, tan fuertemente que Job tiene que exclamar: “ahora mis ojos te ven”.

Las crisis a lo largo de la historia bíblica y extra bíblica han servido para purificar nuestro conocimiento y amor a Dios, en la noche oscura del alma es que se puede amar a Dios no por lo que no da sino por quién es él, en el misterio de su providencia, cuando no le podemos ver en nuestro presente, podemos saber que nos ama, y más allá de la muerte de nuestras esperanzas y sueños le podemos amar, el amor florecerá como la flor que florece en medio del desierto.

B) Amor que produce milagros.

El versículo 2 nos da una clave de lectura del texto: el sol ya había salido, aun en medio de la crisis, cuando parecía que todo estaba oscuro, y no había más esperanzas estas mujeres deciden ir a mostrar el amor a su maestro, lo que ellas no saben es que el Sol ya había salido, el sol de la nueva creación, de las nuevas oportunidades y de las nuevas esperanzas.

“Cuando la noche es más oscura más cerca del amanecer se encuentra” nos dice el dicho popular, en nuestra noche oscura del alma el sol ya ha renacido, en nuestras crisis y miedo levantemos la cabeza que el sol de justicia ya brilla.

Cuando levantan la cabeza, llena de preocupaciones, llena de temores y angustias, se dan cuenta que la piedra ha sido removida, ellas no han hecho nada, no habrían podido aunque quisieran, sin embargo su amor basta, el amor de aquellas mujeres que se atreven a ir hasta el sepulcro con Jesús obra lo que parece imposible: el evangelio no es un mensaje que nos lleve a la pasividad de esperar que todo lo haga Dios mientras nosotros dormimos tranquilamente, no, el evangelio nos llama a mostrar amor más allá de lo puramente racional, a actuar valientemente en amor con todas nuestras fuerzas y así esperar que lo imposible lo haga posible Dios.

C) Amor que devuelve la vida.

En este sentido no podemos decir que el amor de las mujeres haya devuelto la vida a Jesús, sin embargo es claro que este amor que ellas tenían solo podía ser producido por el amor que el amado ya estaba soplando en sus corazones.

“Vean y vean, no está aquí” indica el hombre vestido de blanco, el amado no puede ser apresado por la muerte, antes de que ellas llegaran a mostrarle amor él ya las estaba amando, “las muchas aguas no podrán apagar el amor”, la muerte tampoco lo podrá hacer, el amado está vivo.

Pero id, decid a sus discípulos y a Pedro: «El va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, tal como os dijo.«Marcos 16:7 (LBLA) la indicación del hombre a las mujeres es significativa, “vayan a decirle a sus discípulos, aquellos que lo habían abandonado, y a Pedro, aquel que lo había negado, qué el va delante de vosotros a Galilea. ¿Qué es Galilea en el evangelio de Marcos? Más allá de lo geográfico, Galilea es el lugar donde Jesús llama a sus discípulos, el mensaje del hombre de blanco no es el de un reclutador llamado a los soldados a unirse a su general para la guerra, es más bien el llamado de un mensajero que anuncia al amante que su amado lo estará esperando en ese lugar que solo ellos dos conocen donde se unieron por primera vez.

Hoy podemos estar en crisis, tu corazón puede estar preocupado y viendo solo nubes negras sobre tu cabeza, pero Jesús, en el evangelio de Marcos a través de estas tres mujeres nos invita a volver ahí donde lo conocimos por primera vez, no para volverlo a conocer como antes, sino para conocerlo de una manera más profunda y bella, en medio de la crisis solo el amor vence, en medio de la crisis, permite que tu corazón vuelva a amar.

sígueme y dame likes!
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

32 − 23 =