fotografías en mi pared, libros en mi librero

En mi pared tengo 52 fotografías, en realidad deberían ser más pero con el tiempo algunas se han ido despegando y otras las he ido despegando yo mismo,  debería haber otras más actuales pero los recuerdos están tan frescos que no los necesito ver cada mañana al despertar para mantenerlos en la mente, también hay un cuadro al cual jamás lo he logrado comprender completamente pero esa será otra historia, algunas de las fotos me recuerdan  buenos tiempos, otras me dan la esperanza de que vendrán mejores, de las cincuenta y dos solamente en tres salgo yo solo, no las tengo por vanidoso pues no salgo bien sino por la historia detrás de ellas, en dos estoy hablando en público, en otra estoy callado (pero bien recuerdo que mi mente estaba llena de palabras), si me preguntaran cual es mi favorita de todas ellas les respondería que mi favorita no necesita estar en la pared pues está en mi corazón, por otro lado en la pared de enfrente tengo un pequeño librero quien me conoce se imaginará que esta lleno de libros sin embargo no tengo más que quince en este momento: tres no son míos, tres no los he leído, tres no se los recomendaría a nadie, dos están en Ingles y uno es un viejo diario de oración que de vez en cuando abro para recordar que Dios antes me ha respondido y lo volverá a hacer, si alguien me pregunta donde están mis libros favoritos esa sería una respuesta mas difícil de contestar, posiblemente los mejores los he regalado, algunos mas los he prestado lo cual viene siendo casi lo mismo cuando hablamos de libros, otros más, los favoritos en este momento seguramente se encuentran regados por el resto de la casa para poderlos leer a cualquier hora, en mi mochila seguramente habrá uno o dos esperando ser prestados o regalados y alguno que esté leyendo en este momento,  mi Biblia al lado de la cama nunca quieta en una sola pagina siempre susurrándome suavemente al oído las palabras que necesitaré durante el día.

Algunas veces las fotografías y los libros se juntan, normalmente cuando una fotografía se convierte en el separador perfecto de un libro, extrañamente no tengo ninguna foto donde salga leyendo un libro, será porque es un momento muy intimo en el que no me gusta ser fotografiado, si me dieran a elegir entre conservar mis fotos y conservar mis libros probablemente no elegiría ninguno, seguramente rescataría el cuadro del que no comprendo casi nada!

 

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Comentarios

  1. olga

    Sencillamente, sensacional. Aunque yo si tengo una foto donde estas leyendo, y muchas imagenes, ahí donde solo una persona puede verte y recordarte cada momento del día. De tus libros, como bien dices, hay varios aquí, pero creo que los mejores siempre los has compartido a las personas que te interesan , aunque todavía quedan muchos, que no me atrevo a dar, porque forman parte de tu ser. Por favor sigue escribiendo, aunque cada vez que te leo, tenga que llorar.

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