Iglesia en plenitud. Hechos 1.15-26

Iglesia en plenitud

Iglesia ¿la necesitamos? 

Iglesia ¿se han preguntado alguna el propósito de su existencia?, Jesús es suficiente para la salvación, Dios está en todo lugar ¿para qué necesito la iglesia?

Esta pregunta toma más sentido en un mundo individualista como el que vivimos ¿basta mi fe en Jesús o necesito una comunidad donde vivir y compartir esa misma fe? ¿es esa comunidad mi iglesia?

Texto: Hechos 1.15-26

I.- Iglesia siempre en plenitud.

Tendemos a creer que la iglesia es un concepto abstracto muy grande que se conforma a su vez por muchas pequeñas fracciones que son las iglesias locales.

El problema del pensamiento anterior es que entonces entre más personas reunamos somos más iglesia, y entre menos seamos lo somos menos ¡nada más lejos del pensamiento bíblico!

Hace dos semanas leíamos sobre la primer iglesia reunida, no parecían ser muchos y sin embargo hoy nos dice el texto que eran 120 personas aproximadamente ¡que gran cambio!

 Lo que en realidad quiere dejar en claro el escritor es que no importa la cantidad de personas, la reunión de la iglesia siempre va a ser la iglesia plena, 10 (número de plenitud) x 12 (número de Israel)=120, la iglesia en plenitud.

II.- El Señor de la historia.

¿Qué hace que esta iglesia sea iglesia? Básicamente el reconocimiento de que Cristo es el Señor de la historia, “era necesario que sucedieran estas cosas” dice Pedro como Jesús lo había dicho en Emaús, es decir, estas cosas tenían que pasar porque Dios lo había previsto de esa manera.

Ser iglesia es confiar en que Jesús es Señor de la historia, Judas, el gran traicionero, no lo venció, Jesús está vivo y Judas, como todos aquellos que en todo tiempo han intentando levantarse en contra de Jesús y de su iglesia, han fracasado y quedado en el olvido.

Creer que Jesús es Señor de la historia es creer que él es Señor también de nuestra historia, de nuestro tiempo y de nuestra iglesia, así como “fue necesario” que pasaran aquellas cosas, también son “necesarias” que sucedan cosas en nuestro tiempo.

III.-Los testigos de Jesús.

¿Era importante que volvieran a ser doce? El Evangelista pone en boca de Pedro una interpretación de los salmos con las que avala la elección de otro “apóstol” aquellos que dirigían y tenían autoridad en la comunidad primitiva pero, cosa importante, no son ellos los que proponen sino que lo hace la comunidad entera.

Los ministerios desde el inicio son propuestos por la comunidad entera de la fe, así como los planes de la misma, es interesante que Pedro pone un requisito: que haya estado con ellos desde el bautizo de Jesús hasta su asunción.

La comunidad presenta a dos hombre: José y Matias, los cuales no aparecen en ninguno de los evangelios, ni en el de Lucas, al lado de Jesús, está claro que había más personas que los acompañaban de los cuales no sabemos el nombre y podría ser que entre ellos se encontraran estos, sin embargo no deja de ser extraña la falta de su mención.

La pregunta clave tal vez será: ¿para qué iba a ser elegido uno? Lo que Pedro dice es: “para ser constituido testigo de la resurrección”, es decir, no los eligen por ser testigos sino para ser testigos, parece ser que el ser testigos no tiene que ver teológicamente tanto con lo visual como con la fuerza y capacidad que nos da el Espíritu Santo de testificar y vivir el evangelio de Jesús.

Y entonces toda la iglesia ora, “echan suerte” lo cual en el contexto no quiere decir que lo dejaron al azar sino que confiaban en la presencia del Señor en la comunidad para ayudarlos con su decisión, y eligen a Matias.

Conclusión: La iglesia hace presente a Jesús.

Volvemos a la pregunta inicial ¿para qué sirve la iglesia?, Jesús sabía que iba a morir, Jesús pudo haber nombrado reemplazos de sus apóstoles en caso de cualquier cosa, y con eso iba a hacer innecesaria la intervención de la comunidad de fe.

La iglesia también podría haber nombrado a uno sin orar y “echar suerte”, basándose en la capacidad de liderazgo, conocimiento, servicio, etcétera, y con eso iba a ser inútil la participación de Jesús en ella, constituyéndose un club social más.

Sin embargo, en la iglesia Jesús se hace presente cuando la iglesia se reúne con la conciencia de no ser una comunidad más, con la conciencia de ser una comunidad especial llamada para anunciar el reino de Dios, con la conciencia de que nuestra pertenencia no es terrenal, aunque afectemos y grandemente las cosas de la tierra, sino celestial.

Cuando tú entras a la comunidad de la iglesia, no estás entrando a cualquier lugar, estás entrando al lugar especial de manifestación de la presencia de Jesús, cuando nos juntamos a planear y pensar as mejores cosas para nuestra misión, lo debemos hacer con la conciencia de que el Señor es Jesús y solamente él tiene la última palabra. Oremos.

Villa Crespo 2020.

Gracias por leer, les recuerdo que también pueden escuchar el sermón en el podcast de teologando ando, y suscribirse al blog en cualquiera de sus modalidades.

Por otro lado les quiero pedir sus oraciones porque esta semana estaremos haciendo la planificación general del año para la iglesia.

Muchas gracias por las oraciones y el apoyo siempre, bendiciones a todos!

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