la Primera iglesia: Serie sobre Hechos.

La primera iglesia
La primera iglesia
La primera iglesia

Serie: la primera iglesia.

Amigos, después de un tiempo de oración, y dado que este año estaré dando un curso en la universidad Shepherd sobre el libro de Hechos, he decidido dar una serie de predicaciones sobre la  primera iglesia.

A petición de varios, además del texto intentaré subir el audio de las predicaciones en forma de podcast (tengan paciencia con la calidad de audio que irá mejorando)

  1.  

Próximamente estará disponible el audio en todas las plataformas posibles para que les sea más cómodo ir escuchándolo en donde estén.

Texto:

Hechos 1.1-11.

Introducción:

Corría el final del siglo primero, la primera generación de cristianos estaba muriendo, Jesús no había vuelto, el imperio no parecía convertirse y cada vez era más difícil ser cristiano.

¿Cómo saber si realmente estoy en la iglesia correcta? ¿Y si nos hemos equivocado? Preguntas que se hacían en ese tiempo y nos seguimos haciendo hoy, esperemos que la primera iglesia tenga algunas respuestas para nosotros.

I.-La primera iglesia no existió sin el Espíritu Santo.

En los primeros versículos Jesús ordena a los discípulos no moverse de Jerusalén hasta que recibieran la promesa del Espíritu Santo, la orden es: “esperen”, ¡qué difícil palabra para escuchar!

Los discípulos habían pasado tres años con Jesús, aprendiendo de él, viendo sus milagros, se entristecieron con su muerte pero ahora eran testigos de su resurrección, seguramente quieren ir a contarle a todo el mundo lo que ha pasado, pero Jesús les dice: Esperen.

La cualidad de esperar no se nos da muy bien en los tiempos modernos, queremos todo rápido, todo ya, pero depender del Espíritu Santo de Dios muchas veces conlleva una espera en oración sabiendo que no es con nuestras fuerzas y esfuerzos que el éxito será conseguido.

II.-Entendiendo el poder del Espíritu Santo con la primera iglesia.

Los que están presentes le hacen una pregunta a Jesús respecto al reino presente “¿será este el tiempo en que restaurarás el reino a Israel?”, siguen pensando en su bienestar, en sus sueños de libertad política, en que el poder del Espíritu vendría para su propio bienestar.

“No les corresponde saberlo…” hay cosas que no están en nuestro poder de conocer, los misterios de Dios son de él y muchas veces es preferible callar, sin embargo, lo que si sabemos es que el Espíritu de Dios está con nosotros con poder ¿poder para qué?

Muchas veces se ha malentendido el poder del Espíritu Santo, creemos que es un poder para hacernos la vida más fácil, para darnos experiencias sobrenaturales que nos hagan sentir mejor, pero el texto es claro, el poder del Espíritu Santo nos hará testigos en todo el mundo.

Seguramente muchos lo sepan, pero la palabra testigos en griego es “mártires”, el Espíritu Santo nos da la fuerza de ser “mártires” de Jesucristo, de vivir una vida tan apegada a su palabra y a su Espíritu que no nos importa si tenemos que sufrir burlas, calumnias, o morir por Jesús como lo hizo la primera iglesia, hemos de dar testimonio.

III.- Ver el cielo, ver la tierra.

Los últimos versículos nos hacen reflexionar sobre la misión de la iglesia en la tierra: no quedarse embobados viendo hacía arriba, bajar la mirada y amar al prójimo.

La primera iglesia no se quedó viendo el cielo pues tenía responsabilidades en la tierra, ¿Cómo podemos ser hoy testigos (mártires) de Jesucristo?

Suscripción:

Se darán cuenta que son muy diferente e audio y el texto, eso siempre pasa (al menos a mí) así que les recomiendo escuchar el podcast para tener más información.

También los sigo invitando a suscribirse al blog y aportar para poder continuar con este ministerio en los medios, muchas gracias por su apoyo siempre, ¡abrazos!

 

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